martes, 25 de noviembre de 2008

Los efectos de la crisis

A nivel orbital cunde el pánico por la actual crisis financiera que se presenta en los principales centros bursátiles de las grandes economías del mundo, y que hasta el momento se ha llevado por delante importantes compañías de diferentes sectores económicos sin que exista a la fecha certeza con respecto al horizonte a partir del cual puedan empezarse a evidenciar signos de mejoría.


Las principales preguntas que puedan surgir ante semejante panorama no tienen respuestas puntuales ni mucho menos exactas, todas las que se puedan dar están marcadas por la incertidumbre. Lo que si se puede remarcar es que los principales afectados por esta crisis, como de todas las crisis del sistema capitalista que nos rige, será el ciudadano del común, el que pertenece a los estratos sociales bajos; el cual no es convidado a la fiesta cuando los rendimientos del gran capital son amplios, pero que si es llamado a contribuir cuando las pérdidas salen a relucir. El típico caso de personalizar las ganancias pero socializar las pérdidas.


Pero, ¿A que se debe la actual crisis financiera?


La crisis financiera actual tiene su origen, según los entendidos, en la debacle de los créditos hipotecarios de alto riesgo, más conocidos como subprimes, en los Estados Unidos, otorgados mediante el impulso de un afán especulativo a personas que se vieron afectadas por las altas tasas de interés y la caída del valor de las propiedades; pues en un momento dado la deuda contraída superaba el valor de las viviendas que compraron con esos prestamos. El detonante de la crisis ha sido el aumento de la cantidad de entidades hipotecarias acosadas por la morosidad creciente de los deudores afectados. Muchos bancos e inversionistas afectados por las turbulencias en el mercado de créditos generadas por la crisis de “subprimes” aparentemente habían tomado riesgos que excedían su tamaño y capacidad de respuesta. Las quiebras han puesto de manifiesto que el sistema bancario necesita una reforma, más cuando estas empresas no disponen de la financiación tradicional de la banca para conceder los prestamos. Aquí se ponen de manifiesto, tanto las fallas regulatorias y de supervisión de parte de las autoridades competentes de los Estados unidos, así como la ambición desmedida a la hora de especular con las operaciones hipotecarias.


¿Cuales pueden ser las repercusiones de la crisis a nivel mundial?


Según Kemal Dervis, jefe del programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), las consecuencias económicas de la crisis financiera serán especialmente graves para los países en desarrollo, ya que dispondrán de menores ingresos, de menos inversiones extranjeras y de menores exportaciones.


Los efectos serán tangibles mediante caídas del producto interno bruto (PIB), caída del empleo, caída de los precios, incremento de la pobreza y aumentos de conflictos. Además, crea una gran presión sobre el alcance de los Objetivos de Desarrollo del milenio (ODM) cuyo horizonte de consecución es el año 2015.


La disminución de los precios de las meterías primas reviste gran preocupación especialmente para los países latinoamericanos cuyas exportaciones son mayoritariamente por este rubro y sus economías se verán afectadas por la disminución de los ingresos percibidos; además, aquellos que tienen un gran volumen de operaciones con los Estados Unidos sentirán los efectos de la presunta recesión en la que se encuentra su economía.


¿Qué consecuencias tendrá en la economía colombiana?


Las consecuencias para Colombia lógicamente están asociadas a las repercusiones que tendrá en los demás países en desarrollo. Sin embargo, nuestro país parece estar en una posición un poco favorable según funcionarios del gobierno. Esto debido a que el país, al parecer, cuenta con una estrategia de política monetaria flexible para enfrentar condiciones cambiantes y una economía para generar confianza. En esto se destaca como adecuado el nivel actual de reservas internacionales de 24000 millones de dólares que equivale a 8 meses de importaciones.


A esto se suma que el sistema financiero del país cuenta actualmente con una relación de solvencia cercana al 14 por ciento, muy por encima de lo exigido internacionalmente, y que tiene un nivel de capitalización importante. Contrario a lo anterior, Joseph Stiglitz, premio Nobel de economía, ha señalado que la dependencia de Colombia con el mercado de los Estados Unidos, su primer socio, enseñará a no basarse en la solidez del otro.


En lo que si no hay duda es que la intensificación de la crisis puede llevar a que se dificulte el acceso al crédito internacional y eso también puede generar presiones en el mercado interno.

Amanecerá y veremos.

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