sábado, 7 de noviembre de 2009

Rumbo a Copenhague... sin acuerdo


La ronda de negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático llegó a su fin en Barcelona, España, sin que países ricos y pobres arreglaran sus enormes diferencias de cara a la próxima convención de Copenhague.

Según la ONU, alrededor de 40 jefes de Estado o de gobierno ya se han comprometido a asistir a la reunión de la capital danesa, que tendrá lugar en el mes de diciembre. Pero, como explicó el enviado especial de la BBC, Matt McGrath, muchos cuestionan si su presencia servirá para forjar un acuerdo, dado que las negociaciones previas han fracasado.

Los propios organizadores de la ONU tuvieron que admitir que apenas se ha progresado en la mayoría de los asuntos que se trataron en Barcelona, por lo que se necesitará más tiempo para poder sellar un acuerdo, probablemente un año.

El objetivo es consensuar un documento vinculante que reemplace al Protocolo de Kioto, el plan contra el calentamiento global de la ONU que vence en 2012.

Los negociadores quieren que los líderes mundiales lleguen a Copenhague con números y compromisos concretos para reducir las emisiones de gases contaminantes y sumas detalladas de ayuda a países pobres.

El pedido de África

Varios países africanos protestaron a lo largo de la semana por lo que consideran una falta de ambición de los países industrializados a la hora de poner cifras concretas sobre la mesa.

Muchos apuntaron directamente a Estados Unidos, que se ha mostrado reticente a ofrecer un compromiso hasta que el Congreso de este país apruebe las leyes internas sobre cambio climático, que se debaten estos días.

El funcionario de Naciones Unidas que lidera las conversaciones sobre cambio climático, Yvo de Boer, confirmó que EE.UU. planteará algo más que promesas vagas.

"El presidente Obama ha prometido acción ante el cambio climático, se ha comprometido ante la ONU mostrando su liderazgo, y está comprometido con los resultados de Copenhague", dijo. "Los objetivos de EE.UU. serán una parte esencial de ese éxito, y yo confío en que así será".

De Boer confía en que Copenhague pueda ofrecer un acuerdo político que agrade a los países pobres, especialmente en lo referente a la cesión de tecnología para las naciones en desarrollo.

"Lo que necesitamos es un poco más de tiempo para elaborar el lenguaje político. Eso (...) necesita tiempo", le dijo a la BBC.

Sin embargo, no todos son tan optimistas. El negociador de la Unión Europea, Artur Runge Metzger, dijo que esos países deberían proponer medidas, independientemente de cuál sea la ayuda exterior.

"Por supuesto es interesante que los países en desarrollo hagan demandas a los países industrializados, pero en una negociación es importante que muestren sus cartas y sepamos qué están dispuestos a hacer ellos. No se trata de esperar en una esquina a ver qué hace el resto", advirtió.

Fuente: BBC Mundo
Imagen: www.tripadvisor.es
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